Resolución de conflictos es la manera como dos o más individuos, u organizaciones encuentran una solución pacífica a los desacuerdos que enfrentan. Estos desacuerdos pueden ser emocionales, políticos, financieros o todos ellos. Un conflicto habitualmente implica una disputa entre dos o más individuos u organizaciones.

Actores y linea de actuaciòn


Lo primero que queremos hacer es diferenciar los 
diferentes tipos de violencia existentes, si bien es cierto que nos centraremos sobre la de género y la doméstica o intrafamiliar. Esto se debe, fundamentalmente, a que suele hacerse un uso equivocado de ambos términos interpretando que son sinónimos cuando, realmente, no lo son.

La violencia de género es aquella que se lleva a cabo contra la mujer por el mero hecho de serlo. Además, puede producirse dentro del hogar, pero también fuera (en el trabajo, en las relaciones sociales y familiares o en cualquier ámbito de la vida pública). Se fundamenta, principalmente, en la supuesta superioridad del sexo masculino sobre el femenino.

¿Qué es la violencia intrafamiliar o doméstica?

La violencia doméstica es aquella que se produce, única y exclusivamente, dentro del hogar. De hecho, de ahí viene su nombre ya que el prefijo 'domo-' significa 'casa'. En este caso, este tipo de violencia psicológica, física, verbal o de cualquier otro tipo no tiene por qué ser llevada a cabo por el hombre.

Dentro del concepto de violencia doméstica o intrafamaliar se engloban muchos casos. De hecho, sería etiquetable de este modo la violencia que ejerza una madre sobre sus hijos o viceversa, un abuelo sobre sus nietos, etc. En definitiva, toda la que se produzca en el seno de la familia.

Diferencias entre violencia doméstica y de género

Tras explicar ambas definiciones, es posible llegar a algunas conclusiones. En primer lugar, la violencia de género puede darse dentro de la violencia doméstica pero, en cuanto se produce fuera del hogar, dejar de ser clasificable dentro de ese término. Asimismo, la violencia intrafamiliar abarca, además de ese, otros muchos supuestos de violencia física o psicológica que se dan dentro del seno de la familia y entre parientes de cualquier tipo.

¿Cómo actuar en caso de violencia doméstica contra la mujer?

La violencia doméstica contra la mujer, en la mayoría de los casos, puede ser encuadrable dentro del concepto de violencia de género. En este sentido, hay una serie de medidas que se deben adoptar lo antes posible para evitar que los daños lleguen a ser de mayor gravedad.

1. Solicitar asistencia por teléfono

Todas las mujeres tiene a su disposición el teléfono gratuito 155. Este está operativo los 365 días del año durante las 24 horas y no deja rastro en la factura, por lo que nadie sabrá que han llamado al revisarla. En caso de que la llamada se produzca en una situación de peligro inmediato, el equipo de profesionales que operan allí derivan la llamada al teléfono de emergencias 123. En caso de no ser así, proceden a informar y asesorar acerca de todos los recursos disponibles. Las personas con discapacidad auditiva puede llamar tambien.

Evidentemente, los servicios de seguridad convencionales también están disponibles para las mujeres víctimas de violencia doméstica o de género. En este sentido, pueden llamar al teléfono de la linea purpura 155 y Menoresde edad a la linea 141 . También pueden telefonear a la Policía Nacional 123 o acudir al Servicio de un hospital más cercano.

2. Acudir inmediatamente a un hospital o centro de salud

El siguiente paso es acudir a un hospital o centro de salud con el propósito de que el equipo de médicos que corresponda haga un reconocimiento completo y determine los daños sufridos. En este sentido, en caso de haber sufrido una violación, solo hay que solicitar al personal que hagan una revisión específica. En cualquier caso, ellos serán los encargados, sin intervención de la víctima, de trasladar el parte médico a medicina legal donde se impartira un diagnostico forence. Eso sí, esta ha de pedir el parte de lesiones. Por otro lado, en caso de que a la mujer le resulte imposible acudir al centro médico, puede llamar al 123 y solicitar al Servicio de Emergencia que acuda a donde esté.

3. Denuncia la Agresión

Las denuncias son las armas principales para combatir el maltrato a la mujer. Por ello, es importante que, tras conseguir el parte de lesiones, se acuda a la fiscalia, o la comisaría  más cercana para interponer la correspondiente. Allí tendrá que contar todo lo sucedido e identificar al agresor. También es importante especificar si se tienen hijos y si estos están en una situación de peligro. La víctima tiene derecho, en ese momento, a solicitar la asistencia de un abogado.

4. Solicitar la orden de protección

Esta orden es concedida de forma inmediata a la víctima. De hecho, la puede solicitar ella o cualquier otro familiar cercano. Después, solo hay que presentarla en la URI (unidad de reaccion inmediata de la fiscalia general de la nacion), o en la comisaría de policia.

5. La opción de abandonar el domicilio

Las mujeres víctimas de este tipo de violencia deben saber que no tienen por qué tener miedo a salir de su domicilio. De hecho, pueden hacerlo libremente sin renunciar a ninguno de sus derechos tras interponer la denuncia. Sin embargo, también pueden hacerlo en las mismas condiciones siempre y cuando la interpongan en los 30 días siguientes. Además, esta puede estar acompañada o no de la demanda de separación. Por su parte, en caso de que se posea algún temor a regresar para recoger los objetos personales,  la Policía acompañarán a la víctima.

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